
Si eres amante del café, os aconsejamos el café orgánico y conocer sus beneficios sin miedo a contaminantes por el desmesurado uso de fertilizantes artificiales.
EL café es el segundo producto, después del petróleo de mayor comercialización en el mundo. Por ello su evidente demanda a escala mundial.
El café orgánico, desde el punto de vista productivo, es aquel sistema sostenible de proceso y producción donde no se emplea ningún tipo de sustancias químicas artificiales como los aditivos, pesticidas y herbicidas.
Las matas de café se plantan a la sombra de los árboles de mayor altura, los cuales le ofrecen la humedad que ayuda a un grano de café de alta calidad. Este proceso colabora a desarrollar el suelo y hace hincapié en el respeto al medio ambiente.
El café orgánico incluye una menor cantidad de ácidos y muchos más nutrientes. Además, ofrece la parte de cafeína que el organismo necesita sin olvidar que, todo en exceso puede perjudicar la salud y por ello se debe de tomar en dosis que el cuerpo requiere. Pero es aconsejable aclarar que la cafeína no es perjudicial si no se abusa de ella.
El consumo ideal de café en los adultos sanos se ha estimado de dos a tres tazas por día. En todo caso se recomienda no tomar más de cuatro tazas de café diarias, que equivalen a 400 miligramos de cafeína.
El café aporta energía a tu cuerpo de forma muy natural y te ayuda a luchar contra el cansancio y la somnolencia.
La cafeína es uno de los compuestos principales del café, gracias a ella el café actúa como un estimulante natural del sistema nervioso central, aumentando la energía y el rendimiento físico y la concentración.