
Un estudio llevado a cabo por los investigadores de la Universidad de París y las determinadas instituciones científicas francesas, observaron que en la orina de las personas que se alimentan de productos ecológicos, concretamente de frutas y hortalizas frescas, se localiza un menor grado de pesticidas, que tienen efectos negativos sobre el metabolismo, el sistemas nervioso y hormonal.
La virtud de tener una menor cantidad de pesticidas en el cuerpo se manifestó sin duda en dicho estudio. Los resultados reflejaron que las personas que comen más alimentos ecológicos hacen que disminuya su riesgo de desarrollar un cáncer en una media del 25%, concretamente de cáncer de mama postmenopáusico (un 34% menos) y linfoma no-Hodgkin (un 76% menos).
La investigación fue elaborada por un equipo de 68.946 personas voluntarias, cuya rutina alimentaria y salud fueron seguidas durante siete años. En este determinado espacio de tiempo se reconocieron y confirmaron 1.340 nuevos casos de cáncer en el grupo. Los investigadores hicieron los ajustes imprescindibles para excluir otras causas que pudieran afectar en las conclusiones.